19 de octubre de 2014

¿Baja el petróleo?

El precio del petróleo está en caída libre. El barril de Brent, el crudo de referencia en Europa, ha pasado de costar 115 dólares a mediados de junio a los cerca de 84 dólares a los que cotiza este miércoles, es decir, más del 26% de bajada. El West Texas, la variedad de referencia para Estados Unidos, ronda los 82 dólares. La banda de precios de ambos productos es la más baja desde 2010. Los motivos del desplome son varios, y van desde las nuevas técnicas de extracción que elevan la producción (como la fractura hidráulica), a las recientes exportaciones de EE UU o la mayor oferta desde países como Libia e Irak.

Más allá de las causas, ¿quién gana y quién pierde con la bajada de precios? España está en el bando ganador. Aunque cuidado: una bajada del 26% del crudo no significa que la gasolina vaya a costarle a los españoles mañana un 26% menos.

¿Es ahora el petróleo barato?

Es más barato que en junio. Y que en los últimos cuatro años: el precio medio del crudo en 2011 era de 107 dólares, en 2012 de 111 dólares y en 2012 de 110 dólares.  Pero su coste tampoco puede ahora considerarse barato si se mira la evolución con más perspectiva: en 2008 el precio medio del barril era de 45 dólares y llegó ese año incluso a reducirse a 36 dólares.

Los que más ganan: los países importadores

Aquellos países con gran dependencia energética serán, en principio, los principales beneficiados de unas facturas entre el 20% y el 30% más baratas. No es cuestión de qué países consumen más, sino cuáles se ven obligados a importar más barriles y, por tanto, a pagarlo a precios más caros.

  •     Europa, la gran beneficiada. Por regiones, Europa es la que mayores importaciones de petróleo desde el exterior realizó el año 2013: compró 9,3 millones de barriles de crudo al día y otros 3,3 millones de barriles de productos petrolíferos, según el informe anual World Energy 2014. Aunque es necesario tener en cuenta que los precios varían según los productos, la procedencia y los seguros sobre precios de combustible, una bajada de precios de cerca del 30% (del entorno de los 110 dolares a los 80 dólares por barril), se puede traducir en un ahorro conjunto medio de 370 millones de dólares (280 millones de euros al día) en la materia prima.
  •     España, en el grupo ganador. España consume de media 1,2 millones de barriles de petróleo al día. Y no produce prácticamente nada. Comprar esos barriles a los países productores a 80 dólares en lugar de a 110, si se mantuviera este año el consumo, significaría gastar 36 millones de dólares menos al día (28 millones de euros) en la materia prima del combustible. Habrá ahorro si siguen los precios bajos, aunque es muy difícil cuantificar su importe real, ya que el precio del crudo fluctúa cada día y también lo hace el consumo.
  •     Impulso para China e India.  La factura energética de dos de las economías más pujantes del mundo es muy elevada. Ambos países importan más petróleo que toda Europa junta. China compra en el exterior 5,6 millones de barriles de crudo al día y 1,2 millones de otros productos petrolíferos. Sus exportaciones son mínimas. India, por su parte, no exporta nada y se ve obligada a importar 3,8 millones de barriles de crudo al día.
  •     ¿Los conductores? Quizá en el futuro. Si el barril vale un 26% menos, ¿significa que un ciudadano que reposte gasolina pagará el 26% menos? No. Los españoles no van a ver reducida su factura en la gasolinera a ese nivel. De momento, se ha notado muy poco en las gasolineras. La primera explicación está relacionada con la composición del precio del combustible: el precio del crudo es solo una parte de lo que pagan por cada litro de gasolina, ya que, además de la materia prima del petróleo, la gasolina incluye el coste de refinado y transformación, así como un elevado porcentaje de impuestos. Esta semana el litro de diésel en España se vende a 1,298 euros, pero más de la mitad (0,70 euros) son tasas, según el Boletín Petrolero de la Unión Europea. A todo esto, hay que añadir también el peso de las divisas: el petróleo se paga en dólares. Si el euro se deprecia (como ha ocurrido, ha pasado de 1,36 a 1,28 dólares desde junio), la compra de barriles para países del euro sale más cara, y eso puede amortiguar la bajada de la materia prima. ¿Se hará más intenso este descenso en los próximos días? Depende en parte de las empresas gasolineras. De momento, desde junio, se ha abaratado tres céntimos. Quizá es cuestión de tiempo, aunque las autoridades de la competencia llevan años denunciando el efecto cohete-pluma: significa que las gasolineras trasladan las subidas como un cohete pero las bajadas se reflejan con la velocidad de caída de una pluma.
  •     Empresas industriales, aerolíneas, transporte por carretera... La factura energética es una parte esencial de las empresas y, en la industria, un elemento básico de competitividad frente a otros países. Además, el petróleo se usa como materia prima de multitud de productos químicos. Para las aerolíneas, el coste del combustible supone cerca del 30% de sus costes fijos, por lo que deberían ahora disfrutar de descuentos. Del mismo modo, todas las compañías dedicadas al transporte por carretera se podrían ver beneficiadas del menor precio del combustible, aunque dependerá en su caso de si acaba por trasladarse con mayor incidencia a los surtidores, algo que, de momento, no ha ocurrido.
  •     Algunas compañías de cobertura de riesgos por combustible. En las industrias en las que el precio del petróleo es clave, como en la industria aérea, es habitual la existencia de seguros o coberturas, que las empresas contratan para que, si el precio se dispara, tengan al menos un porcentaje de esa subida cubierto. Los precios están bajando y, por tanto, las empresas que pagaron esos contratos no activarán los seguros, lo que beneficia a las firmas que los emitieron.

Los que pierden: exportadores y petroleras

El mercado del petróleo funciona, en principio, marcado por la oferta y la demanda. Pero también marcado por la previsión de oferta y demanda, debido al elevado peso en el sector de los contratos de futuro y seguros de cobertura. Para los países exportadores de petróleo, una bajada de precios se traduce en una reducción de sus ingresos. La cuestión es si finalmente algunos grandes productores actuarán contra la bajada, reduciendo su producción para sostener los precios.

  •     Los grandes exportadores. Los 11 países de la La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) producen cerca del 40% del crudo del mundo. Arabia Saudí produce 11,5 millones de barriles al día. Irán 3,5 millones. Nigeria, 2,3 millones... La inmensa mayoría va a la exportación y ahora será menos rentable. Además de la OPEP, Rusia es otro de los grandes jugadores del mundo: produce más de 10 millones de barriles al día. Pese a la reducción de precios, de momento, los exportadores tradicionales no han aplicado recortes en la producción para aumentar los precios y parecen apostar por mantener cuotas de mercado.
  •     Los nuevos productores.  Hay países, como Brasil, que se han sumado en los últimos años a la lista de exportadores o áreas como Vaca Muerta (Argentina) donde se han multiplicado los trabajos de extracción, pese a que los trabajos puedan ser más caras, porque el elevado precio de venta compensa. Si la bajada de precios se acelerara mucho, podría desincentivar las técnicas extractivas más caras.
  •     Las empresas petroleras (también las españolas). Las cuentas de las compañías petroleras están unidas al precio internacional del crudo, el de refino y los hallazgos que realicen en el ejercicio. La bajada del precio del crudo, si continúa, puede impactar en los resultados de Repsol, Cepsa o BP. De momento, los inversores ya se mueven ante el posible efecto: las acciones de Repsol han caído el 16% desde junio. Las de BP, más del 20%.
  •     ¿Un pellizquito a las arcas públicas? Los fondos públicos de los países productores de petróleo están alimentados por los ingresos de la exportación de crudo. Sin embargo, incluso en los países importadores, el precio del combustible está ligado a los impuestos. De los 1,40 euros que cuesta en España el litro de diésel, 0,7 euros van a impuestos.  Y, si baja el precio, bajará la recaudación. El Gobierno estima unos ingresos tributarios por hidrocarburos de 9.944 millones de euros este año, y de 10.695 millones en 2015.  Según las estimaciones de los Presupuestos Generales del Estado, el precio medio del crudo será 106,2 dólares por barril este año y de 104,1 dólares el que viene. Si son inferiores, pueden reducirse algo los ingresos tributarios, aunque los beneficios por el coste inferior compensarían.

FUENTE: elpais.com

17 de octubre de 2014

El rescate a las autopistas de peaje en quiebra entra en su fase final

El Gobierno ha presentado hoy en el Juzgado de lo Mercantil número 6 de Madrid la propuesta de convenio para las radiales R-3 y R-5 a fin de levantar el concurso de estas carreteras y con el objetivo de asumir la gestión pública de las ocho concesionarias inmersas en una situación de insolvencia.

La propuesta de convenio recoge una quita del 50 % de la deuda, así como el pago en un plazo de 30 años, según han indicado a EFE fuentes del Ejecutivo.

A partir de ahora se abre un plazo de 30 días para negociar el convenio de acreedores, que se suma al que ayer presentó en el mismo juzgado la sociedad concesionaria de la R-3 y de la R-5, en concurso desde octubre de 2012 con una deuda de 665 millones de euros.

Según ha insistido en numerosas ocasiones la ministra de Fomento, Ana Pastor, la intención es que la solución para las autopistas de peaje en concurso de acreedores tenga un coste cero para los ciudadanos.

El pasado miércoles, en el Pleno del Congreso, Pastor vinculó la mala situación que atraviesan las autopistas a la caída del tráfico y a la situación concursal en la que se encuentran algunas concesionarias y cifró en 2.300 millones el sobrecoste derivado de las expropiaciones.

A la espera de que el juez se pronuncie sobre ambas propuestas de convenio, la intención del Gobierno es seguir el mismo procedimiento en el resto de los concursos. Y es que, en las negociaciones con las partes se acordó unificar en un solo procedimiento los concursos de acreedores que se están tramitando actualmente.

En el marco del proceso para la búsqueda de una alternativa que resolviese esta situación, el Gobierno había planteado a banca y concesionarias una quita del 50 % de la deuda de estas carreteras, que asciende a 4.600 millones, y la creación de un fondo de titulización que emitiese bonos a 30 años con la garantía de Seittsa y con una rentabilidad mínima del 1 %.

Fuentes cercanas a las conversaciones señalaron entonces que esta rentabilidad podría incrementarse hasta el 1,9 %.

En las conversaciones con los ministerios de Fomento, de Hacienda y de Economía también se había abordado cómo y quién iba a comprar la deuda que tienen contraída los bancos extranjeros con las sociedades concesionarias en concurso de acreedores. Sobre la mesa estaba aplicar también una quita del 50 %.

La intención de los bancos pasaba por que el Banco de España liberase las provisiones realizadas por las autopistas, así como la estructuración de la financiación en varios tramos, siendo de 646 millones el de deuda nueva por la compra del pasivo de la banca extranjera.

Desde la banca se reclamaba también que estos bonos estuviesen garantizados por el Estado y que se mejorase la rentabilidad fija que devengarán para que lo que se reciba no esté por debajo de lo que se paga ahora por el bono español a 30 años, cercano al 4 %.

En los nueve primeros meses del año, y dentro de las autopistas con problemas, la AP-41 entre Madrid y Toledo redujo su tráfico un 43 %, seguida de la R-5 (13,6 %); R-2 (6,8 %); R-3 (5 %); R-4 (3 %) y la Circunvalación de Alicante (0,1 %).

Los crecimientos se registraron en la AP-36 entre Ocaña-La Roda (4 %); AP-7 entre Cartagena-Vera (3,2 %) y el Eje Aeropuerto (1,9 %).

FUENTE: yahoofinanzas.com

13 de octubre de 2014

Geoestrategia energética: ¿los juegos del hambre?


Arabia Saudí está asegurando a los participantes del mercado petrolero que se siente cómoda con que los precios del crudo se mantengan bajos durante un período prolongado, un brusco cambio en su posición que estaría dirigida a frenar la expansión de productores rivales, incluyendo a Estados Unidos.

Algunos miembros de la OPEP, incluyendo a Venezuela, han pedido urgentes recortes de producción para impulsar los precios por encima de 100 dólares el barril. Pero las autoridades saudíes han enviado recientemente un mensaje diferente en reuniones privadas con inversionistas y analistas.

El reino saudí, el mayor productor de la OPEP, está dispuesto a aceptar que el valor del petróleo esté por debajo de 90 dólares por barril, y tal vez hasta de 80 dólares, por un año o dos, según personas que han sido informadas sobre las recientes conversaciones.

Las discusiones, algunas de las cuales tuvieron lugar en Nueva York la semana pasada, ofrecen la señal más clara hasta ahora de que Arabia saudí está dejando de lado su larga estrategia de mantener los precios del crudo Brent en alrededor de 100 dólares por barril para preservar la cuota de mercado en los próximos años.

La estrategia saudí

Los saudíes ahora parecen estar apostando a que un período de precios más bajos, que podría golpear las finanzas de algunos miembros de la OPEP, será necesario para allanar el camino a mayores ingresos en el mediano plazo, frenando nuevas inversiones y aumentos en la oferta de lugares como las formaciones de esquisto en Estados Unidos o en aguas ultra profundas, según las fuentes que pidieron no ser identificadas.

Las conversaciones con las autoridades saudíes no ofrecen ninguna orientación específica sobre si, o en cuánto, el reino estaría de acuerdo en reducir la producción, una medida que muchos analistas esperan que apuntale al mercado global que está produciendo mucho más crudo de lo que puede consumir.

Arabia Saudí bombea alrededor de un tercio del petróleo de la OPEP, o unos 9,7 millones de barriles diarios. Preguntado por los posibles recortes de producción de Arabia Saudí, un funcionario de ese país respondió "¿Qué recortes?", según una de las fuentes. Aunque aún es el mayor productor de petróleo del mundo, Estados Unidos arrebatará ese privilegiado lugar al país árabe a finales de este año, según informa la Agencia Internacional de la Energía.

Hay incertidumbre sobre si las reuniones informativas saudíes con los observadores del mercado del petróleo representan un nuevo rumbo que busque persuadir a otros miembros de la OPEP para que se unan Riad cuando tenga que reducir el bombeo.

Una fuente que no participa directamente en las discusiones dijo que el reino no necesariamente quiere que los precios caigan más, pero no está dispuesto a asumir los recortes de producción de manera unilateral y está dispuesto a tolerar valores más bajos, hasta que otros miembros de la OPEP se unan a la acción.

Por debajo de los 90 dólares

El crudo Brent ha caído constantemente durante casi cuatro meses, retrocediendo un 23 por ciento desde el máximo que alcanzó en junio de más de 115 dólares el barril, debido a que menguaron los temores de una interrupción del suministro en Oriente Medio, por una mayor producción de esquisto de Estados Unidos y a señales de una menor demanda de Europa y China.

Hasta hace poco, los países del Golfo Pérsico miembros de la OPEP han estado diciendo que la caída de precios era un fenómeno temporal, apostando a una demanda estacional del invierno para apuntalar los precios.

Pero un creciente número de analistas petroleros ahora cree que se trata de algo más que una mala racha. Algunos consideran que es el inicio de un cambio fundamental a un período prolongado de relativa abundancia.

En lugar de pelear contra la caída de los precios y ceder cuota de mercado frente a la competencia cada vez mayor, Arabia Saudí parece estar preparando a los operadores para un cambio radical en los precios.

Los saudíes quieren que el mundo sepa que "nadie debería sorprenderse" con el petróleo a menos de 90 dólares el barril, según una de las fuentes.

Otra fuente indicó que 80 dólares el barril ahora puede ser un precio aceptable para el reino saudí, aunque varios otros analistas dijeron que la cifra parecía demasiado baja. El Brent ha promediado alrededor de 103 dólares desde el 2010, operando mayormente entre 100 y 120 dólares.

El precio del 'fracking'

El problema para el 'fracking' radica en que la producción de petróleo a través de este método cae más rápido que utilizando medios convencionales. La Agencia Internacional de la Energía cálcula que se necesitan 2.500 pozos nuevos al año solo para mantener la producción de 1 millón de barriles al año en el yacimiento de Bakken, en Dakota del Norte. En comparación, en Iraq apenas se necesitan 60 pozos para obtener los mismos resultados.

Los pozos de gas pizarra reducen su producción entre un 60 y un 70% solo el primer año, mientras que los pozos tradicionales la reducen un 55% en los dos primeros años. Estas estimaciones de Drillinginfo muestran como las empresas se ven continuamente obligadas a reinvertir en nuevos pozos para mantener la producción.

Además, extraer petróleo con este técnica sigue siendo más caro. Por ejemplo, en Iraq el coste del barril de petróleo para las empresas ronda los 20 dólares. Sin embargo, el punto de equilibrio para obtener beneficios en EEUU con petróleo proveniente del fracking está estimado entre 60 y 80 dólares el barril, según la AIE.

FUENTE: eleconomista.es