30 de octubre de 2014

Ultimatum del sector del transporte al Ministerio de Hacienda para que devuelva íntegramente el céntimo sanitario ilegal

Publicamos a continuación el comunicado de Fenadismer (Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España):

Martes, 28 de octubre de 2014

Las asociaciones nacionales de transportistas convocan un Paro Nacional del Transporte a partir del 17 de Noviembre, si antes el Ministerio de Hacienda no rectifica.

Este martes 28 de Octubre nos hemos reunido en la sede del Ministerio de Fomento las principales asociaciones nacionales de transportistas para acordar las medidas de movilización que se van a llevar a cabo en protesta por la decisión del Ministerio de Hacienda de llevar a cabo la devolución del céntimo sanitario incumpliendo la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictada el pasado mes de febrero.
 

En virtud de dicha decisión adoptada unilateralmente por el Ministerio de Hacienda, va a devolver sólo una parte del importe reclamado por las más de 200.000 reclamaciones presentadas hasta la fecha, de tal modo que como ya ha establecido la Agencia Tributaria será prácticamente nulo el importe a devolver para un importante número de transportistas en lo que se refiere al tramo estatal del céntimo sanitario, que estaba establecido en 2’4 céntimos por litro, de modo significativo en los camiones de mayor tonelaje así como en los autobuses, en los que precisamente se genera un mayor consumo carburante.
 

Por ello, las asociaciones de transportistas han acordado por unanimidad convocar un Paro Nacional del sector del Transporte a partir del lunes 17 de Noviembre a las 0 horas si el Gobierno no rectifica antes su decisión asumiendo íntegramente el cumplimiento de la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

26 de octubre de 2014

Gasland, un documental imprescindible sobre el "fracking"

Gasland (2010) es un documental estadounidense escrito y dirigido por Josh Fox. El documental se centra en comunidades de los Estados Unidos que se han visto afectadas por la extracción de gas natural "no convencional" o "de esquisto", concretamente mediante un método de extracción denominado "fracturación hidráulica" (del inglés, hidraulic fracturing o gas fracking).

Sinopsis

En mayo de 2008, Josh Fox recibe una carta de una compañía de gas natural ofreciéndole 100 000 dólares a cambio de su permiso para explotar su terreno familiar en Milanville,1 Pensilvania, para la extracción de gas natural.

Tras la recepción de dicha oferta, Josh Fox estuvo consultando información sobre la extracción de gas natural en las formaciones geológicas de esquisto que se encuentran bajo vastas regiones de los estados de Pensilvania, Nueva York, Ohio y Virginia Occidental. Fox visitó Dimock, en el condado de Susquehanna, Pensilvania, donde ya se estaba realizando la extracción de gas natural mediante fracturación hidráulica. Allí conoció a familias que podían prender fuego al agua del grifo de sus casas, a la vez que padecían diversos problemas de salud (neuralgia, mareos, falta de apetito), que achacaban a que sus pozos de agua habían sido contaminados por los procedimientos de extracción del gas.

Secuela

Una secuela de Gasland, titulada Gasland II, en el que Fox repasa los acontecimientos sucedidos en torno al fracking desde su primer documental, se estrenó en el Festival de Cine de Tribeca, en Nueva York el 23 de abril de 2013.

FUENTE: wikipedia

24 de octubre de 2014

Curiosidades del "fracking"

La extracción de gas natural y petróleo crudo del subsuelo a través del uso de las llamadas técnicas “no convencionales”, como el “fracking hidráulico”, ha  revolucionado el sector energético norteamericano. Mucho más allá de lo imaginado hasta hace poco tiempo.

Las proyecciones sugieren ahora que el país del norte será el mayor productor de crudo del mundo, en apenas ocho años más.

Y que, pare el 2.030, se habrá convertido en exportador neto de crudo. Para el 2020, su producción diaria de crudo podría alcanzar ya los 11,1 millones de barriles.

Como si todo ello fuera poco, en el 2015 Estados Unidos podría, además, producir más gas natural que la propia Rusia.

Pero no todo es “soplar y hacer botellas”. Hay quienes sugieren que hay aún preocupaciones no resueltas debidamente con relación al impacto ambiental de ese novedoso tipo de explotaciones.

Por ello, el 6 de noviembre pasado, en la ciudad de Longmont, en Colorado, una localidad residencial emplazada al pie de las montañas, en Estados Unidos, se realizó un referendo acerca de si en esa jurisdicción se podían realizar, o no, tareas de “fracking”.

Por 59% contra 41%, la población de Longmont decidió que no, aparentemente “convencida” de que esas técnicas podrían generar contaminación en las napas freáticas de agua y que la metodología despide demasiado gas metano a la atmósfera.

Aunque seguramente pesó bastante aquello de “en la duda abstente”. Es lo más fácil, quizás.

Lo sucedido en Longmont no cayó nada bien en el gobierno del Estado de Colorado, que sostiene que el único autorizado a regular este capítulo de la actividad petrolera es precisamente él.

Por ello, el gobernador John Hickenlooper, un político demócrata, que además es geólogo de profesión, habla de una “sublevación” inaceptable.

Veremos cómo sigue esta extraña pulseada, que todavía no ha terminado, por cierto,

En la consulta realizada en Longmont pesó ciertamente el contenido de la película de Josh Fox Gasland, que muestra que en un pueblo (Dimok) de Pennsylvania -presuntamente como consecuencia de las nuevas técnicas de explotación del llamado “shale”- sale gas de las cañerías y canillas de agua, que es capaz de encenderse y convertirse en fuego.

Como si esto fuera poco, Lady Gaga y Yoko Ono están activamente en campaña contra estas técnicas, enrolados en la oposición y el influyente “Sierra Club” dispersa por doquier sus propias dudas sobre este tema.

Mientras tanto, se anuncia una nueva película sobre este mismo tema, titulada Promised Land, que también cuestionaría los métodos productivos “no convencionales” para producir crudo y gas natural.

Pero, al haberse descubierto que detrás de su producción habría dinero de los Emiratos Árabes, las dudas sobre la “inocencia” de la película y su mensaje implícito son ahora grandes.

Después de todo, los productores del Golfo serían presumiblemente los grandes perdedores de la nueva revolución productiva generada por el uso masivo del “fracking”.

FUENTE: lanueva.com